Hay momentos en los que simplemente siento la necesidad de escribir, y este es uno de ellos.
Normalmente, mi cabeza trabaja tan rápido que no soy capaz de ordenar las ideas en mi cabeza, es por eso que nunca soy capaz de acabar nada que empiece.
Hace ya muchos años que tengo el propósito de escribir un libro pero cualquiera que me conozca un poco sabe que nunca seré capaz.
Cuando tengo alguna idea empiezo a escribir, me paso un tiempo dándole vueltas en la cabeza y escribiendo lo que se me va ocurriendo hasta que llega el día en el que pienso otra cosa y de repente vuelvo a empezar algo nuevo. Así es mi día a día; pensamientos van y vienen a cada instante y yo no soy capaz de ordenar todo y acabar algo.
Algunos amigos han leído cosas que he empezado y al principio me reñían por no seguir, ahora simplemente asumen que nunca acabaré nada y cuando empiezan a leer me dicen: esta vez acabarás? y mi respuesta siempre es: Lo dudo.
A pesar de eso, ellos no pierden la esperanza y leen lo que les mando hasta que llega el día en el que no mando nada más y directamente no preguntan.
Muchas veces he intentado cambiar, ser constante, tener un poco más de fuerza de voluntad pero no puedo. Al final he terminado por asumir que lo único que acabaré en la vida es precisamente eso, mi vida.
sábado, 16 de noviembre de 2013
martes, 6 de agosto de 2013
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Martes, 6 de agosto.
Parece mentira que hayan pasado ya ¿2?¿3? años. Ni me acuerdo ya en que año sucedió. Soy pésima con las fechas, de hecho, ni siquiera recordaba que era hoy de no ser por mi madre.
Un día normal, como otro cualquiera, nada especial, nada concreto. Realmente, me acuerdo más en otros momentos que son aún menos especiales. Así soy yo, admirando lo extraordinario, pero eso tú ya lo sabes.
Ni siquiera te gustaría que hoy pensara en ti, probablemente, no te gustaría que pensara en ti nunca. Te conozco, me conoces. En parte porque llevo algo de ti, aunque no lo parezca, aunque parezca que somos completamente lo opuesto, nos parecemos. Es culpa tuya que sea así, sí, no te asombres, tú lo sabes. Tienes la culpa de todo, hasta hiciste que no fuera un completo desastre y me quedara en desastre a secas.
Ese día marcó un punto y aparte en mi vida, eso también es tu culpa. Incluso ahora tienes la culpa de muchas cosas, o más bien debería hablar de influencia. Sí, eso. Tu influencia aún persiste en mí. Quizá por eso este día tiene tan poca importancia, quizá por eso hoy no me acuerde de ti, quizá sea ese el motivo por el que no puedo decirte adiós.
Parece mentira que hayan pasado ya ¿2?¿3? años. Ni me acuerdo ya en que año sucedió. Soy pésima con las fechas, de hecho, ni siquiera recordaba que era hoy de no ser por mi madre.
Un día normal, como otro cualquiera, nada especial, nada concreto. Realmente, me acuerdo más en otros momentos que son aún menos especiales. Así soy yo, admirando lo extraordinario, pero eso tú ya lo sabes.
Ni siquiera te gustaría que hoy pensara en ti, probablemente, no te gustaría que pensara en ti nunca. Te conozco, me conoces. En parte porque llevo algo de ti, aunque no lo parezca, aunque parezca que somos completamente lo opuesto, nos parecemos. Es culpa tuya que sea así, sí, no te asombres, tú lo sabes. Tienes la culpa de todo, hasta hiciste que no fuera un completo desastre y me quedara en desastre a secas.
Ese día marcó un punto y aparte en mi vida, eso también es tu culpa. Incluso ahora tienes la culpa de muchas cosas, o más bien debería hablar de influencia. Sí, eso. Tu influencia aún persiste en mí. Quizá por eso este día tiene tan poca importancia, quizá por eso hoy no me acuerde de ti, quizá sea ese el motivo por el que no puedo decirte adiós.
jueves, 6 de junio de 2013
Marionetas
A veces me siento como un títere, esperando que otra persona se atreva a cogerme y me mueva. El problema es que esa persona no se atreve a manejarme, pero tampoco suelta el arco.
Estoy dejando mi vida en manos del destino, esperando a que por fin alguien de el paso y pueda ser libre.
Yo no quiero depender de un titiritero pero tampoco puedo andar por mí misma.Quiero ser yo quien maneje mi propia vida, estoy harta de esperar a que los demás tomen decisiones para poder avanzar.
No quiero ser Pinocho, yo quiero ser un niño de verdad.
Estoy dejando mi vida en manos del destino, esperando a que por fin alguien de el paso y pueda ser libre.
Yo no quiero depender de un titiritero pero tampoco puedo andar por mí misma.Quiero ser yo quien maneje mi propia vida, estoy harta de esperar a que los demás tomen decisiones para poder avanzar.
No quiero ser Pinocho, yo quiero ser un niño de verdad.
domingo, 26 de mayo de 2013
23
Yo nunca quise quedarme en el País de Nunca Jamás, lo que quería de pequeña era crecer. Ese sitio estaba bien para unos días, unos meses pero yo no quería quedarme estancada en la niñez.
Siempre fui madura, aunque en aquel momento no era consciente de que lo era, y la mayoría de la gente me decía que estaba loca y que me arrepentiría luego de ser mayor.
Pues no, no me arrepiento nada. Lo único que echo de menos es el no tener preocupaciones y pasarme el día jugando, es verdad, extraño la niñez pero no tanto como para volver.
La forma de ver las cosas que tengo ahora nunca podría haberla conseguido si no hubiera crecido, siempre habría sido una cosa indefensa, sin capacidad parar darse cuenta de la gravedad de una situación.
A mí me gusta crecer, me gusta ver cómo evoluciono, me gusta experimentar cambios en mi forma de pensar. Siempre que alguien me decía: "Más sabe el diablo por viejo que por diablo" yo pensaba en que quería ser vieja para saberlo todo.
Siempre fui madura, aunque en aquel momento no era consciente de que lo era, y la mayoría de la gente me decía que estaba loca y que me arrepentiría luego de ser mayor.
Pues no, no me arrepiento nada. Lo único que echo de menos es el no tener preocupaciones y pasarme el día jugando, es verdad, extraño la niñez pero no tanto como para volver.
La forma de ver las cosas que tengo ahora nunca podría haberla conseguido si no hubiera crecido, siempre habría sido una cosa indefensa, sin capacidad parar darse cuenta de la gravedad de una situación.
A mí me gusta crecer, me gusta ver cómo evoluciono, me gusta experimentar cambios en mi forma de pensar. Siempre que alguien me decía: "Más sabe el diablo por viejo que por diablo" yo pensaba en que quería ser vieja para saberlo todo.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Un paso al frente
Me gusta la sensación de estar parada y que un camión/tren/autobús pase a gran velocidad por delante. Me gusta sentir que estoy cerca del peligro pero lo suficienteme lejos como para sentirme segura.
Si doy un paso al frente puedo morir y si doy un paso hacia atrás consigo una mayor seguridad. ¡Cuánta diferencia marca un sólo paso!
A veces pienso en lo que pasaría si doy un paso al frente y muero. Mucha gente pensaría: "Pobrecilla, murió atropellada por un camión" y otros en cambio dirían: "¡Qué gilipollas! Mira que acercarse tanto a la carretera..."
Pero mi pregunta es: ¿Por qué nadie piensa que a lo mejor estoy tomando una decisión? A nadie se le pasa por la cabeza que quizás yo quiera morir, que quiera solucionar todos mis problemas rápidamente y con un sólo paso. Seguro que nadie se sentiría culpable y todos quedarían contentos con el resultado final, nadie tendría que curarme si sufriera una enfermedad, nadie más tendría que aguantarme si estoy de mal humor y yo no tendría que aguantar los reproches de nadie.
Igual la única forma que conozco para arreglar mi vida es la autodestrucción.
Si doy un paso al frente puedo morir y si doy un paso hacia atrás consigo una mayor seguridad. ¡Cuánta diferencia marca un sólo paso!
A veces pienso en lo que pasaría si doy un paso al frente y muero. Mucha gente pensaría: "Pobrecilla, murió atropellada por un camión" y otros en cambio dirían: "¡Qué gilipollas! Mira que acercarse tanto a la carretera..."
Pero mi pregunta es: ¿Por qué nadie piensa que a lo mejor estoy tomando una decisión? A nadie se le pasa por la cabeza que quizás yo quiera morir, que quiera solucionar todos mis problemas rápidamente y con un sólo paso. Seguro que nadie se sentiría culpable y todos quedarían contentos con el resultado final, nadie tendría que curarme si sufriera una enfermedad, nadie más tendría que aguantarme si estoy de mal humor y yo no tendría que aguantar los reproches de nadie.
Igual la única forma que conozco para arreglar mi vida es la autodestrucción.
miércoles, 1 de mayo de 2013
De plantas y libros
Echo de menos la vida sin preocupaciones que tenía de pequeña. Recuerdo pasar los días en el patio de casa de mi abuela leyendo mientras mi hermana se dedicaba a construir cosas con piezas de plástico.
Recuerdo aquella sensación de felicidad, disfrutaba de aquellos momentos. Ahora no puedo hacer eso, no puedo sentarme al sol y leer sin que se me pase nada más por la cabeza.
De pequeña quería ser mayor, pero ahora que estoy creciendo me encantaría volver a aquella época en la que los chicos eran tontos y lo que más me importaba en el mundo eran las plantas de mi abuela y la colección de libros que tomé prestada de mi madre y mi tía.
Recuerdo aquella sensación de felicidad, disfrutaba de aquellos momentos. Ahora no puedo hacer eso, no puedo sentarme al sol y leer sin que se me pase nada más por la cabeza.
De pequeña quería ser mayor, pero ahora que estoy creciendo me encantaría volver a aquella época en la que los chicos eran tontos y lo que más me importaba en el mundo eran las plantas de mi abuela y la colección de libros que tomé prestada de mi madre y mi tía.
viernes, 15 de marzo de 2013
Negativo positivo
Siempre dicen que hay que apreciar las cosas buenas de la vida, aprender a vivir, pero ¿por qué siempre pesan más las cosas malas?
Cuando estás teniendo una buena racha y algo malo pasa, da igual lo pequeño que sea, hace que todo por lo que estabas feliz desaparezca como si nunca hubiera existido.
¿Por qué somos así? o...¿por qué soy así? Sería mucho más fácil despreciar ese algo que te hunde y agarrarte a la gran tabla de beneficios que te da el ser positivo.
No entiendo por qué la mente funciona así y no es capaz de discriminar un hecho por su magnitud.
Incluso en matemáticas un negativo tiene más poder que un positivo, se necesitan dos signos negativos para poder hacerlo positivo, es decir, da igual lo que pase que siempre será más díficl que obtengas una actitud positiva ante la vida.
Esa es la forma en la que yo veo las cosas, la forma en la que un simple signo negativo delante de mí puede hacer que todo lo que se encuentra dentro de mi paréntesis pierda su positividad y acabe siendo todo negro.
Cuando estás teniendo una buena racha y algo malo pasa, da igual lo pequeño que sea, hace que todo por lo que estabas feliz desaparezca como si nunca hubiera existido.
¿Por qué somos así? o...¿por qué soy así? Sería mucho más fácil despreciar ese algo que te hunde y agarrarte a la gran tabla de beneficios que te da el ser positivo.
No entiendo por qué la mente funciona así y no es capaz de discriminar un hecho por su magnitud.
Incluso en matemáticas un negativo tiene más poder que un positivo, se necesitan dos signos negativos para poder hacerlo positivo, es decir, da igual lo que pase que siempre será más díficl que obtengas una actitud positiva ante la vida.
Esa es la forma en la que yo veo las cosas, la forma en la que un simple signo negativo delante de mí puede hacer que todo lo que se encuentra dentro de mi paréntesis pierda su positividad y acabe siendo todo negro.
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