martes, 17 de noviembre de 2009
Me pediste que dejara de pensar, que liberara mi mente de cualquier preocupación y que simplemente me dejara llevar...
Y aquí me tienes, dispuesta a hacerlo por ti, preparada para cambiar mi forma de ser y romper con esa parte de mi mente que siempre me atormenta.
Luego no quiero quejas, nada de arrepentimientos, no soy una máquina.
¿Realmente lo necesito?
Probablemente si... me has convencido.
Ahora todo va a cambiar.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Mess of me
I am my own affliction.
I am my own disease.
There ain't no drug...
The sickness is myself
Exactamente así es, el único problema está en mí, en mi cabeza, en mi corteza cerebral, en mi materia gris, en mis nervios y en mis neuronas, en todo lo que implica un pensamiento.
Porque de una palabra surge una frase y de una frase un párrafo y termino con la tragicomedia que supone el libro de mi vida.
I've made a mess of me, I wanna reverse this tragedy
I am my own disease.
There ain't no drug...
The sickness is myself
Exactamente así es, el único problema está en mí, en mi cabeza, en mi corteza cerebral, en mi materia gris, en mis nervios y en mis neuronas, en todo lo que implica un pensamiento.
Porque de una palabra surge una frase y de una frase un párrafo y termino con la tragicomedia que supone el libro de mi vida.
I've made a mess of me, I wanna reverse this tragedy
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Once
Hoy toca porque...two more years.
Todo empezó con una pequeña aventura, un juego de niños en un centro comercial, una película y una despedida sin abrazos. Seguimos con una equivocación inicial que provocó muchas risas y dejamos que el destino siguiera su curso.
Pasó un poco hasta que volvimos a vernos pero mereció la pena a pesar de que yo cometiera una estupidez pero...¿quién sabe que hubiera pasado si las cosas no se hubieran sucedido así?
Fueron muchas charlas, pegados al teléfono durante horas, canciones compartidas y demasiadas coincidencias.
Pero al final todo llega y pudimos pasar de las palabras a los actos.
Ahora me alegro de haber superado mis temores, de haber dicho que sí tal día como hoy de hace dos años.
No me arrepiento de nada, al contrario, cada día estoy más segura de que hicimos lo correcto, de que las cosas fueron así por algo.
Está claro que el destino hizo bien su trabajo.
Todo empezó con una pequeña aventura, un juego de niños en un centro comercial, una película y una despedida sin abrazos. Seguimos con una equivocación inicial que provocó muchas risas y dejamos que el destino siguiera su curso.
Pasó un poco hasta que volvimos a vernos pero mereció la pena a pesar de que yo cometiera una estupidez pero...¿quién sabe que hubiera pasado si las cosas no se hubieran sucedido así?
Fueron muchas charlas, pegados al teléfono durante horas, canciones compartidas y demasiadas coincidencias.
Pero al final todo llega y pudimos pasar de las palabras a los actos.
Ahora me alegro de haber superado mis temores, de haber dicho que sí tal día como hoy de hace dos años.
No me arrepiento de nada, al contrario, cada día estoy más segura de que hicimos lo correcto, de que las cosas fueron así por algo.
Está claro que el destino hizo bien su trabajo.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Sustancia gris
La corteza cerebral es también conocida como sustancia o materia gris. Es en esta parte dónde se almacenan los recuerdos, dónde está la memoria...en definitiva dónde se encuentra nuestra vida.
La diferencia fundamental entre los humanos y otros seres vivos es esta parte, estrecha, de poco espesor pero...al final la más importante.
¿Dónde si no guadaríamos nuestros más importantes secretos o toda nuestra vida?
Se me ocurre pensar que tal vez un pequeño pinchazo en la zona hiciera que se borrara algún mal recuerdo, ojalá fuera así. Ojalá pudiéramos seleccionar qué cosas recordar y que no o inflar un poco esta zona para almacenar más información, para quedarte con cada detalle de las cosas.
Mi sustancia gris está un poco deformada y me ayuda a recordar lo que nunca pasó aunque...quizás así me sea más útil que dejándome vivir la realidad.
La diferencia fundamental entre los humanos y otros seres vivos es esta parte, estrecha, de poco espesor pero...al final la más importante.
¿Dónde si no guadaríamos nuestros más importantes secretos o toda nuestra vida?
Se me ocurre pensar que tal vez un pequeño pinchazo en la zona hiciera que se borrara algún mal recuerdo, ojalá fuera así. Ojalá pudiéramos seleccionar qué cosas recordar y que no o inflar un poco esta zona para almacenar más información, para quedarte con cada detalle de las cosas.
Mi sustancia gris está un poco deformada y me ayuda a recordar lo que nunca pasó aunque...quizás así me sea más útil que dejándome vivir la realidad.
martes, 27 de octubre de 2009
Lecciones
Lo único que he aprendido hoy es que cuando tienes un orgasmo se dilatan las pupilas.
Al menos, me será útil para saber si alguien finge un orgasmo o, como ha dicho el profesor, para que nadie te pille haciendo cosas.
Pfff...vaya días tan poco productivos. Ojalá llegue pronto el viernes y pueda disfrutar de un fin de semana en condiciones.
Al menos, me será útil para saber si alguien finge un orgasmo o, como ha dicho el profesor, para que nadie te pille haciendo cosas.
Pfff...vaya días tan poco productivos. Ojalá llegue pronto el viernes y pueda disfrutar de un fin de semana en condiciones.
domingo, 25 de octubre de 2009
Mi no entender
No sé por qué a veces siento como si todo se desmoronara, paso de la felicidad absoluta a la más deprimente tristeza. Cualquier cosa puede provocar este cambio, ya sea una palabra, una mirada, o más bien la ausencia de minimeces que para mí son la vida.
Podrán pensar que estoy loca, que sufro de paranoia y...¿quién sabe? igual es verdad, a veces hasta yo misma lo pienso pero ya no hay remedio. Mi mente se ha acostumbrado a actuar así y ya no puedo cambiar su forma de trabajar, además no hago daño a nadie aparte de a mí misma.
Ni siquiera sé por qué escribo esto pero la geología me da que pensar.
¿Por qué pueden formarse cristales perfectos y a la vez generarse otros cristales que incluso llegan a desaparecer por la rapidez con la que se forman? ¿Qué pasaría si mi velocidad de crecimiento fuera lenta y en mi mente se formaran cristales grandes que nunca desaparecieran? ¿Cómo eliminar todas las cosas que tienes guardadas y que aunque intentes esconderlas al final salen a la luz?
No entiendo nada.
Por ahora sólo sé que pienso luego existo y que sufro luego pienso.
Podrán pensar que estoy loca, que sufro de paranoia y...¿quién sabe? igual es verdad, a veces hasta yo misma lo pienso pero ya no hay remedio. Mi mente se ha acostumbrado a actuar así y ya no puedo cambiar su forma de trabajar, además no hago daño a nadie aparte de a mí misma.
Ni siquiera sé por qué escribo esto pero la geología me da que pensar.
¿Por qué pueden formarse cristales perfectos y a la vez generarse otros cristales que incluso llegan a desaparecer por la rapidez con la que se forman? ¿Qué pasaría si mi velocidad de crecimiento fuera lenta y en mi mente se formaran cristales grandes que nunca desaparecieran? ¿Cómo eliminar todas las cosas que tienes guardadas y que aunque intentes esconderlas al final salen a la luz?
No entiendo nada.
Por ahora sólo sé que pienso luego existo y que sufro luego pienso.
lunes, 12 de octubre de 2009
Silencio
El silencio se rompe con el ruido de mis cascabeles. Esa tranquilidad que ambos intentamos mantener para no molestar se ve alterada por el tintineo de mi mano, pero no puedo evitarlo.
Necesito hablar con él, aunque sea para contar lo gilipollas que me sentía cuando me levanté y que probablemente siga sintiéndome cuando me vaya a la cama pero las palabras no salen. Podría ser vergüenza pero más bien creo que es por comodidad porque ambos estamos en silencio, apenas sin movernos para no molestar, demasiado respetuosos quizás.
Va pasando el tiempo y sigo dándole vueltas a lo mismo, al silencio incómodo que me hace pensar y me entran ganas de levantarme y ponerme a chillar porque no aguanto que no haya ruido. Si oigo ruido siento que estoy viva, el silencio me convierte en un vegetal pensante y conociéndome sé que no puedo estar más de 15 minutos pensando.
Las horas pasan y el único ruido perceptible es el del autobús y el de las botellas de agua al apretarlas, no soporto ese ruido aunque tampoco puedo evitar hacerlo cada vez que tengo una botella en la mano.
Hacemos una parada en Sevilla, me bajo para comer y al subir ¡oh! primeras palabras... el chico estaba en mi sitio y hace ademán de levantarse para dejarme pasar pero le digo que no hace falta, que puede quedarse ahí y me da las gracias amablemente. Las ganas de iniciar una conversación aumentan pero sigo callada. Una mujer se sienta delante y comienza a hablar con el anciano de al lado e incluso quiero meterme en la conversación pero no soy tan atrevida.
No voy a aguantar todo el camino sin cruzar palabra así que finalmente enciendo mi Ipod y al rato me quedo dormida.
Al fin se acabó el silencio.
Necesito hablar con él, aunque sea para contar lo gilipollas que me sentía cuando me levanté y que probablemente siga sintiéndome cuando me vaya a la cama pero las palabras no salen. Podría ser vergüenza pero más bien creo que es por comodidad porque ambos estamos en silencio, apenas sin movernos para no molestar, demasiado respetuosos quizás.
Va pasando el tiempo y sigo dándole vueltas a lo mismo, al silencio incómodo que me hace pensar y me entran ganas de levantarme y ponerme a chillar porque no aguanto que no haya ruido. Si oigo ruido siento que estoy viva, el silencio me convierte en un vegetal pensante y conociéndome sé que no puedo estar más de 15 minutos pensando.
Las horas pasan y el único ruido perceptible es el del autobús y el de las botellas de agua al apretarlas, no soporto ese ruido aunque tampoco puedo evitar hacerlo cada vez que tengo una botella en la mano.
Hacemos una parada en Sevilla, me bajo para comer y al subir ¡oh! primeras palabras... el chico estaba en mi sitio y hace ademán de levantarse para dejarme pasar pero le digo que no hace falta, que puede quedarse ahí y me da las gracias amablemente. Las ganas de iniciar una conversación aumentan pero sigo callada. Una mujer se sienta delante y comienza a hablar con el anciano de al lado e incluso quiero meterme en la conversación pero no soy tan atrevida.
No voy a aguantar todo el camino sin cruzar palabra así que finalmente enciendo mi Ipod y al rato me quedo dormida.
Al fin se acabó el silencio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)